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CLONACIÓN.
De todos los problemas bioéticos planteados por la ingeniería
genética hay uno que se ha convertido últimamente
en el centro de debate público: la clonación.
La clonación es una forma de reproducción no sexual,
que se da naturalmente en muchas plantas junto a la reproducción
sexual y que, a diferencia de esta última, produce copias
genéticas exactas de la planta originaria. Los ejemplos mas
conocidos son las patatas y las fresas.
La naturaleza produce de modo natural clones, sin intermediación
humana de ningún tipo, como es el caso de los gemelos monocigotos
que comparten una información genética idéntica
debido a una división espontánea del zigoto.
Clonar significa crear un ser vivo idéntico a otro, a partir
de una célula del individuo original.
Las dos principales técnicas de clonación son:
· Por separación de embriones.
· Por transferencia nuclear, que fue el método utilizado
para clonar a la Oveja Dolly.
¿Qué usos o utilidades tiene la clonación?
En el ámbito de la medicina y la investigación médica:
· Mejorar el conocimiento genético y psicológico.
· Disponer de modelos de enfermedades humanas.
· Producir a bajo coste proteínas para su posible
uso terapéutico.
· Suministrar órganos o tejidos para trasplantes.
En la investigación agrícola y agrónoma: Permite
mejorar la selección de animales que posean alguna cualidad
innata o adquirida de interés (resistencia, productividad,
etc).
Clonación animal
En 1997, el Instituto Roslin, en Escocia, clonó por primera
vez (después de 277 intentos) en la historia a un mamífero
a partir de una *célula diferenciada de otro. Dolly, es el
primer mamífero de la historia que se ha clonado de un adulto.
Antes de Dolly, científicos de diversas partes del mundo
habían logrado clonar sapos, monos, ovejas y vacas. Pero
siempre habían utilizado células de embriones, las
cuales tienen la capacidad de dividirse y dar origen a un nuevo
ser. En la década de los 70 se descubrió, gracias
a un experimento con sapos, que era posible clonar individuos completos
a partir de células diferenciadas.
* Célula diferenciada: aquellas que ya tienen determinada
su función dentro del organismo: células de sangre,
de huesos, del cerebro.
¿Cómo fue el proceso de clonación de
la oveja Dolly?
De la ubre de la madre de Dolly (la llamada original en el dibujo),
los científicos sacaron una célula, que contiene todo
el material genético (ADN) de la oveja adulta.
Después, la otra oveja, a la que llamaremos oveja X, le
extrajeron un óvulo, el cual serviría de célula
receptora. Al óvulo se le sacó el núcleo, eliminando
así el material genético de la oveja donante.
Se extrajo el núcleo de la célula mamaria y, mediante
impulsos eléctricos, se fusionó al óvulo sin
núcleo de la oveja donante. Con los mismos impulsos se activó
al óvulo para que comenzara su división, tal y como
lo hacen los óvulos fertilizados en un proceso natural de
reproducción.
Al sexto día, ya se habrá formado un embrión,
el cual fue implantado en el útero de una tercera oveja,
la madre sustituta, que tras un periodo normal de gestación,
dio a luz a Dolly: una oveja exactamente igual a su madre genética.
Clonación animal sí, clonación animal no:
Las alteraciones del patrimonio genético en animales plantean
problemas éticos. Entre las consecuencias que se han barajado
para considerar ilícita la clonación es el factor
medioambiental. A la larga supondría un detrimento de la
variabilidad genética y de adaptación de las especies.
Debemos evitar el abuso de la naturaleza, protegerla de los efectos
de una manipulación irracional e injustificada por parte
del hombre.
Algunos investigadores consideran que el uso y manipulación
del genoma de animales y vegetales puede ser uno de los principales
instrumentos para acabar con el hambre del mundo o aportar excelentes
fábricas vivas de sustancias químicas muy valiosas
para el hombre.
Como principio ético debemos decir que estas alteraciones
deben estar orientadas al servicio del hombre o la naturaleza de
forma directa o indirecta, y como consecuencia el investigador no
puede actuar con la intención de dañar con la manipulación
del genoma, ni al propio animal ni a los seres humanos.
Con la finalidad de evitar que esto suceda, el Grupo de Asesores
sobre las Implicaciones Eticas de la Biotecnología de la
Comisión Europea (GAIEB) dictaminó en Mayo de 1997,
a petición de la Comisión Europea, lo siguiente:
- La clonación de animales de cría o de animales
de laboratorio sólo es éticamente aceptable si se
lleva a cabo con estricta consideración del bienestar de
los animales, bajo la supervisión de organismos de control.
- Los requisitos éticos necesarios son:
- Evitar o minimizar el sufrimiento de los animales.
- Sustituir en lo posible la utilización de animales en
investigación por otras opciones.
- Debe prestarse atención a la necesidad de preservar la
diversidad genética de las cabañas de animales.
- En lo referente a los humanos:
- Debería prohibirse cualquier intento de producir un individuo
humano genéticamente idéntico mediante sustitución
nuclear a partir de células de un niño o adulto
(clonación reproductiva)
- Se descarta cualquier intento de crear embriones genéticamente
idénticos en ensayos clínicos en técnicas
de reproducción asistida, ya sea mediante la división
del embrión, ya mediante transferencia nuclear a partir
de un embrión existente.
- La clonación múltiple es inaceptable.
- La investigación sobre sustitución nuclear debería
tener como objetivo arrojar luz sobre la causa de una enfermedad
humana o contribuir a aliviar un sufrimiento.
- La Comunidad Europea debería expresar con claridad su
condena de clonación reproductiva humana.
La finalidad diagnóstica o farmacológica con intención
de luchar contra la enfermedad justifica la aplicación de
la ingeniería genética y en concreto la clonación
sobre animales. El respeto del ecosistema y la biodiversidad representa
el horizonte ético que debe guiar estas acciones de intervención
genética, no abusando de la naturaleza, sino desentrañándola
sin destruir sus riquezas.
Por lo tanto, guardando las debidas precauciones de seguridad y
teniendo como fin el beneficio del hombre, las aplicaciones de esta
nueva técnica en la agricultura, ganadería y en la
farmacología parecen totalmente lícitas.
Pero, ¿quién nos dice que esto va a ser realmente
así? Es posible que alguna mente trastornada o maliciosa
se sirva de este sistema para hacer daño a los animales o
a las personas.
Clonación humana
El primer experimento de clonación en embriones humanos
del cual se tiene noticia es el realizado en 1993 por Jeny Hall
y Robert Stilman, de la Universidad de George Washington. Habían
conseguido embriones humanos mediante la división artificial
de un óvulo fecundado, pero no llegaron a desarrollarse.
Esto ha provocado un gran número de reacciones desde todos
los ámbitos, la mayoría de las instituciones internacionales,
de los gobiernos, de las iglesias y de la opinión pública
se decantan por la no clonación humana.
La pregunta que se plantea ahora es ¿debe hacerse lo que
puede hacerse? La respuesta a la misma no es unánime:
Renato Dulbecco, Premio Nobel de Medicina, ha declarado que "es
un error excluir a priori el realizar experimentos de clonación
con humanos, porque esta técnica podría ser útil
para solucionar problemas tan importantes como los trasplantes"
Para él, sería por tanto válido clonar a seres
humanos con el fin de utilizar posteriormente sus órganos.
Entonces, ¿sería lícito decidir tener un hijo
para utilizarlo como donante de médula ósea con el
fin de salvar la vida a un hermano con leucemia?
En el otro lado encontramos opiniones como la de Ian Wilmut, el
padre de Dolly, "yo no aceptaría la clonación
de seres humanos bajo ninguna circunstancia, ni siquiera la mas
desesperada"
El debate sobre la clonación no ha hecho mas que empezar,
y está claro que va a causar muchos problemas en el futuro.
La UNESCO, la Unión Europea, el Vaticano, los Parlamentos
de Alemania e Italia, y el Congreso de los EEUU se han pronunciado
en contra de la clonación en humanos.
La Casa Blanca solicitó en 1997 una moratoria sobre este
tipo de investigaciones y la Comisión Nacional Asesora de
Bioética recomendó que se impusiera una restricción
legal al respecto.
La LEGISLACIÓN PENAL vigente en los distintos países
o no contemplan la circunstancia de la clonación de humanos
o si lo hacen difieren mucho acerca de las penas aplicables.
En ESPAÑA la clonación de seres humanos está
expresamente prohibida por el Código Penal (Ley Orgánica
10/1995, de 23 de Noviembre). El Título V dedicado a los
delitos relativos a la manipulación genética, así
lo expresa en su artículo 161 segundo párrafo:
Se castigará con la pena de prisión de uno a cinco
años la creación de seres humanos idénticos
por clonación u otros procedimientos dirigidos a la selección
de la raza.
Ya desde 1985 estaba considerada motivo de infracción administrativa.
Por otra parte, la Ley 35/1988 sobre Técnicas de Reproducción
Asistida contemplaba en su artículo 20:
Son infracciones muy graves:
K)Crear seres humanos idénticos por clonación u otros
procedimientos dirigidos a la selección de la raza.
l)La creación de seres humanos por clonación en cualquiera
de las variantes o cualquier otro procedimiento capaz de originar
varios humanos idénticos.
En 1997, 19 países, entre ellos España, firmaron
el primer texto jurídico de derecho internacional, la Convención
de Asturias de Bioética, que prohíbe la clonación
de seres humanos.
En nuestro país, ha sido motivo de debate entre juristas
la conveniencia o no de regular las practicas de manipulación
genética, y en particular la clonación, en el Código
Penal. Sin embargo no prevé todas las modalidades de manipulación
que la ciencia está poniendo rápidamente a disposición
de toda la humanidad.
En ALEMANIA existe una legislación parecida a la nuestra.
La legislación BRITÁNICA, que prohibe reemplazar
la célula de un embrión con el núcleo extraído
de la célula de otra persona o embrión, está
redactada de tal forma que deja ciertos resquicios legales, que
son los que han permitido la creación de la oveja Dolly.
Si analizamos el tema desde el punto de visto ético, podemos
llegar a resultados muy controvertidos, como la utilización
de esta técnica para la creación de seres clónicos
inferiores, provocando un abuso de los más fuertes sobre
los más débiles, como fuente de trasplantes (clonación
terapéutica), como método para aliviar el dolor y
los efectos psicológicos de la pérdida de un ser querido
obteniendo una copia del mismo, o conseguir clónicos de personas
de alto nivel intelectual o moral que puedan ser de utilidad para
la humanidad.
Es difícil aportar argumentos a favor de la clonación
humana. La opinión, casi totalmente unánime, es la
de oposición a la misma.
Hay quien defiende la conveniencia de la clonación terapéutica,
es decir, utilizar órganos humanos clonados en trasplantes
y en el tratamiento y curación de enfermedades como el SIDA
o el cáncer, pero para otros es una forma mas de clonación
reproductiva, que conlleva incluso un agravante, ya que unos seres
son creados únicamente para el provecho de otros.
¿Cómo conseguir que esta tecnología
sirva al hombre y no se revuelva contra él?
Existe una presión interesada en la industria tecnomédica,
y en las empresas ganaderas y de alimentación, que está
favorecida por la legislación vigente sobre patentización
de organismos vivos (Dolly). La mercantilización de la ciencia
juega a favor de una legislación ambigua y permisiva. A esto
se unen las dificultades económicas, políticas y culturales
para lograr, a corto plazo, una legislación mundial unificada
sobre la clonación, y es posible que, mientras tanto, se
lleve a cabo clonaciones de seres humanos.
La clonación deberá ser tratada mediante leyes especiales
en las que queden claramente señalados los límites
entre lo permitido y lo prohibido, entre lo favorable a la humanidad
y los ataques contra ésta, porque la ciencia avanza rápidamente
y no sabemos lo que nos deparará el futuro.
Preguntas más frecuentes sobre la clonación humana:
¿Cuáles son los riesgos actuales de la clonación?
Los científicos consideran que la técnica aún
no está lo suficientemente desarrollada para clonar seres
humanos, por lo que hay riesgo de abortos, de malformaciones (niños
con un solo ojo o con dos corazones, etc).
¿Es un clon idéntico a su clonado?
Físicamente son iguales, ya que la dotación genética
es la misma, sin embargo, en la formación de una persona
influyen en gran medida los factores ambientales, familiares, educativos,
etc, por lo que no son realmente fotocopias.
¿A quién beneficia la clonación?
Es útil para aquellos hombres que son infértiles
y no consienten que su pareja sea inseminada in vitro con el semen
de otro hombre, para las parejas de lesbianas, que podrían
actuar de donantes del ovocito y madre de alquiler, eliminando la
necesidad de inseminación artificial o fecundación
in vitro.
GENOMA HUMANO.
Desde el siglo pasado, investigadores de todo el mundo no han cejado
en su empeño de descifrar el lenguaje de la vida, cómo
unas mismas características pasan de una generación
a la siguiente. Para entender este lenguaje es esencial comprender
la estructura de un organismo vivo y cuál es su estructura.
Todos los seres vivos estamos compuestos por células. En
el núcleo o centro de cada célula, hay muchas parejas
de cromosomas, que desplegados muestran el ADN, que está
formado por largas cadenas de cuatro bases, Adenina, Citosina, Timina
y Guanina, llamadas bases nucleótidas, que compartimos todos
los seres vivos.
Estas bases se unen entre sí formando cadenas, de las cuales,
algunos trozos se denominan genes o segmentos con la suficiente
información para que las células produzcan proteínas.
El ADN contiene toda la información necesaria para que las
células produzcan cada proteína de un ser vivo y por
lo tanto, es el responsable de las características del ser.
El ADN transmite esta información hereditaria de una generación
a la siguiente.
El gran descubrimiento
El pasado día 12 de Febrero de este mismo año, se
hizo público uno de los mayores descubrimientos de la historia
de la ciencia y de la medicina: la presentación del mapa
genético por los dos equipos de investigación que
trabajaban en el Proyecto Genoma Humano (en adelante PGH) desde
hacia una década.
Estos dos equipos son Consorcio Internacional Genoma Humano, integrado
por 20 grupos de diferentes países (entre los que no está
España) y la empresa privada Celera Genomics.
Por PGH se denomina a una multitud de subproyectos desarrollados
en diversos centros de investigación de diferentes países,
encaminados a obtener la secuencia completa de toda la información
genética humana contenida en los cromosomas.
Los tres objetivos del PGH eran (puesto que ya se ha conseguido):
· La creación de mapas genéticos (con el fin
de identificar cuáles son los genes existentes).
· El desarrollo de mapas físicos (con el fin de situar
a los genes en los cromosomas).
· La determinación de la secuencia completa del genoma
humano.
Este proyecto se inició, oficialmente en 1990, y por entonces
se creía que el genoma podría tener alrededor de 100.000
genes. El borrador ha demostrado que disponemos de 30.000 a 40.000
genes, menos de la mitad de lo que se creía.
Aunque el mapa genético es, oficialmente, una obra conjunta
de la empresa Celera y el Consorcio Público, cada uno de
ellos cuenta con una versión propia. La principal beneficiada
por el reciente logro científico es Celera. Su fundador,
Craig Venter participó durante tres años en el Instituto
Nacional de Salud, subvencionado por el Gobierno Estadounidense,
tras los cuales, decidió en 1988, abandonarlo, dejando en
la estacada al director, Francis Collins, y fundar su propia empresa.
Craig lanzó la noticia de que en el 2001 tendría la
descodificación del genoma humano, su ex jefe, Collins se
quedó de piedra, puesto que sus resultados no se esperaban
hasta el 2005.
Analistas del sector, aseguran que el trabajo de investigación
desarrollado por Celera, es mucho más rico y complejo que
el realizado por los científicos del sector público.
Aprovechando esta circunstancia, no ha tardado en poner a disposición
del público en Internet la secuenciación, pero de
forma ininteligible, por lo que sólo podrán acceder
a su base de datos a aquellas compañías biotecnológicas
que estén interesadas en ella, previo pago, claro está,
de 900 millones de pesetas.
El negocio de los genes.
Empresas farmacéuticas de la categoría y la importancia
como Pzifer o American Home Products, podrían estar pagando
hasta 2.700 millones de pesetas por los archivos genéticos
de Celera, que ha de recuperar todo lo invertido en este descubrimiento,
y no piensa dejar pasar la oportunidad de llenarse los bolsillos.
Todas aquellas empresas que dirigían sus investigaciones
al descubrimiento del mapa del genoma humano han de cambiar su actividad,
puesto que Celera se les ha adelantado. Ya ha pasado la hora de
las empresas meramente genómicas. Estas empresas pueden desarrollar
herramientas de lectura del genoma, especializarse en el análisis
de proteínas (empresas denominadas proteómicas) o
dar el salto a la producción de fármacos. Esto es
lo que debe hacer también Celera, ya que de lo contrario
perderá el interés y la confianza de sus accionistas.
España está situada a la cola de esta industria.
Hay muy pocas sociedades biotecnológicas y uno de los principales
motivos de su escasez es la falta de inversión, tanto pública
como privada.
Otra de las industrias que se va a ver muy beneficiada son las
empresas bioinformáticas. La rapidez en la consecución
de nuevos medicamentos va a depender de la velocidad de interpretación
de las secuencias genéticas y las relaciones de las proteínas.
Son necesarios mejores programas informáticos y ordenadores
más potentes para poder tratar las enormes bases de datos
generadas por esta industria. Empresas como Rosetta, Informax o
Lion Bioscience compiten por la elaboración de software de
lectura y interpretación de las secuencias genéticas.
Noelia García Noguera
Abogada Especialista Derecho Nuevas Tecnologías
Aspectos legales de la Biotecnología
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